Nueva Unidad de Urología Aplicada en Clínica Santa Elena

12/07/2017

La urología es una de las especialidades precursoras de la cirugía de mínima invasión.

El acceso a las cavidades naturales del cuerpo humano con instrumental óptico ha supuesto una revolución en la cirugía moderna.

Una de las primeras exploraciones de este tipo que se hicieron fue el acceso a la vejiga por la uretra con una óptica, en torno al año 1877.

 

Desde entonces hasta finales del siglo 20, las técnicas quirúrgicas en urología se dividían en técnicas endourológicas, refiriéndose a este acceso a la vía urinaria por la uretra, o de cirugía a cielo abierto, con escasa o nula presencia de técnicas de mínima invasión abdominal.

Esto se explica por la dificultad en la realización de la cirugía urológica con instrumental laparoscópico; son intervenciones en su mayoría reconstructivas, en campos complejos con gran vascularización.

 

En la década de los 90 se produjeron importantes cambios en ambos campos de la urología; se expandió el acceso percutáneo al riñón con importantes aportaciones de urólogos de nuestro país, y se desarrolló la cirugía laparoscópica del riñón y de la próstata.

 

Durante el comienzo del siglo 21 la urología ha sido una de las especialidades en las que la tecnología quirúrgica ha tenido un papel más importante.

 

En Urología Aplicada gozamos de experiencia adquirida durante muchos años en técnicas de cirugía de mínima invasión.

 

La prostatectomía radical laparoscópica para el cáncer de próstata localizado, es una de las intervenciones que realizamos con mayor frecuencia, logrando resultados muy favorables con cifras de incontinencia clínica bajas y consiguiendo una rápida recuperación funcional.

 

El tumor de riñón se puede extirpar en un altísimo número de casos mediante cirugía parcial laparoscópica, conservando el resto del riñón, o en el caso de que no se pueda realizar, nefrectomía radical. Es muy poco frecuente tener que recurrir a cirugía abierta.

 

La laparoscopia urológica es por lo tanto nuestro principal campo de actuación, habiendo incorporado también técnicas de “mini laparoscopia”, es decir miniaturización mayor aún de los instrumentos, utilizando material de 3 mm, para la cirugía reconstructiva. La pieloplastia por estenosis de la unión pieloureteral o la cirugía de la glándula suprarrenal son buenas indicaciones de esta técnica.

 

Otro de nuestros campos de actuación, es la cirugía robótica en urología. El robot Da Vinci es una máquina de precisión para realizar cirugía laparoscópica intentando mayor preservación de estructuras anatómicas, siendo más conservadores con la funcionalidad y logrando mayor recuperación. La experiencia previa en laparoscopia es fundamental para poder exprimir todo el potencial del robot Da Vinci.

 

Por último trabajamos también en nuestro equipo con la reparación de secuelas de patologías urológicas, como la incontinencia o la disfunción eréctil, que aunque mucho menos frecuentes con la evolución de la cirugía urológica, es inevitable en ocasiones.

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