Cómo evoluciona el Alzheimer

14/07/2014

El Alzheimer es una enfermedad cerebral irreversible y progresiva pero de evolución variable, que reduce poco a poco la memoria y las habilidades del pensamiento. Generalmente, los síntomas aparecen después de los 60 años, pero se dan casos a edades más tempranas. Sin embargo, según una investigación de la Asociación de Alzheimer norteamericana (Alzheimer's Association), los cambios biológicos podrían suceder antes de lo que los científicos pensaban, lo que sugiere que las señales tempranas de riesgo podrían potencialmente convertirse en objetivos terapéuticos mucho antes de que los síntomas de Alzheimer comiencen a manifestarse.

Los científicos responsables de la nueva investigación buscan averiguar qué sucede en las fases asintomáticas de la enfermedad para abordarla de manera más efectiva. Han identificado distintas fases pero que se solapan en la trayectoria del Alzheimer, cada una detectable mediante "marcadores" biológicos que muestran cambios físicos en el cerebro. También han refinado su modelo para distinguir entre estos "biomarcadores" y los del envejecimiento normal.

En la primera fase del Alzheimer los marcadores cerebrales que señalan cambios en la proteína beta amiloidea son los primeros en aparecer. Las placas beta amiloideas son fragmentos de proteína de la membrana grasa que rodea a las células nerviosas, y se aglomeran, contribuyendo a la disfunción de los nervios. En la segunda fase de la enfermedad, ocurren señales de degeneración y muerte de células cerebrales. Los síntomas de demencia se observarían en la tercera y más avanzada fase de la enfermedad.

La enfermedad comienza normalmente con pérdida de memoria (que es lo que más fácilmente advierten los enfermos, sus familiares y amigos). La persona tiene a diario olvidos relativos a encargos, citas, dónde colocó sus objetos, qué dijo momentos antes, qué hizo con anterioridad, etcétera. Aparecen también, aunque de manera más sutil, pérdida de la capacidad y disposición para hacer tareas habituales; cambios en la destreza que se tenía para conseguir cosas; pérdida del sentido de la orientación con respecto al tiempo y al lugar; pérdida de la fluidez en el uso del lenguaje; pérdida en el comportamiento reflexivo y juicioso para cumplir deberes elementales, normas o costumbres de cada día; pérdida para pensar en abstracto, tener nociones, entender cuestiones aritméticas, describir algo más allá de su forma, color, estructura o proporción; pérdida en la manipulación de objetos y elementos muy familiares,  en la realización de gestos simples que no impliquen objetos, como los de mímica; pérdida de interés, iniciativa y motivación, con dificultad para concentrarse; retraimiento en el trato con los demás; cambios bruscos e inmotivados hacia el malhumor; pérdida de la noción de sí mismo y cambio claro de la personalidad.

La enfermedad precisa de un diagnóstico médico principalmente para descartar otras patologías que pueden  tener una sintomatología similar. Su evolución puede ser muy variable en el tiempo. Analizándolo de una forma cronológica suele comenzar por lo que denominamos  deterioro cognitivo leve. Consiste en la existencia de dificultades de memoria que aprecia y expresa el sujeto, confirma y atestigua una persona que vive con él, una puntuación en los tests de memoria más baja de lo que le corresponde a su edad, conservándose por lo demás una función intelectual global normal. Las personas con deterioro cognitivo ligero desarrollan la enfermedad de Alzheimer en una proporción del 40% cuatro años después de haberles diagnosticado tal condición. Ahora se investiga qué marcadores diagnósticos (de tipo genético, bioquímico o de imagen cerebral) son señales seguras del futuro Alzheimer en esa primerísima fase, muy importantes para iniciar un tratamiento ya en esa etapa incipiente y retrasar el avance de la enfermedad. En la actualidad todos los esfuerzos van encaminados al desarrollo de tratamientos que retrasen su evolución.

En la Clínica Santa Elena, la Unidad de Geriatría dispone de especialistas con alta experiencia en esta patología, donde le realizarán un estudio completo y enfoque adecuado de su enfermedad.

 

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