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Unidad de tratamiento de nódulos tiroideos con HIFU

Información General

Se estima que el porcentaje de personas afectadas por nódulos tiroideos es 10 puntos inferior a la década en la que se encuentran, por ejemplo, a los 40 años hablaríamos de un 30% de prevalencia, alcanzando tasas de más del 50% a partir de los 60 años. Es una patología más frecuente en mujeres que hombres y con un componente genético importante, al observar que aparece con más frecuencia entre familiares que ya tienen problemas tiroideos.

Si siente alguna molestia o se ha notado un bulto en el cuello, pierde la fuerza de su voz o le ha cambiado, tiene dificultad al tragar o respirar, acuda a un especialista en tiroides para que puedan practicarle las siguientes pruebas básicas:

  • Examen clínico
  • Análisis de sangre
  • Ecografía Tiroidea

Si el nódulo tiene un tamaño igual o superior a 12 mm o se detecta una potencial malignidad, será preciso realizar una punción-aspiración con aguja fina (PAAF) para estudio citológico y determinar con exactitud el tipo de nódulo ante el que nos encontramos.

 

 

Más del 80% de los nódulos tiroideos son benignos y pueden no necesitar ningún tipo de tratamiento si no presentan síntomas, pero es fundamental realizar controles periódicos y establecer un protocolo de seguimiento. Su tamaño, velocidad de crecimiento, aparición de molestias locales o su localización, pueden ser motivos para realizar sobre ellos tratamientos mínimamente invasivos o no invasivos para reducir su tamaño, mejorar las molestias o evitar su malignización. No obstante, un 5% pueden llegar a malignizarse y otro 15% se consideran indeterminados. En estas dos situaciones, se requiere de un tratamiento más invasivo para extirpar estos nódulos tiroideos.

Tratamiento no invasivo (Ultrasonidos focalizados de alta intensidad)

Los ultrasonidos permiten tratar nódulos tiroideos benignos sin necesidad de cirugía, evitando cicatrices y reduciendo el riesgo de lesiones y/o infecciones. El paciente conserva la glándula tiroides y su normal funcionamiento, minimizando los efectos secundarios y aportando una rápida recuperación que le permitirá retomar su vida cotidiana en pocas horas.

Hasta hace muy poco, los nódulos tiroideos benignos se trataban con procedimientos radioactivos o quirúrgicos. En la actualidad, y gracias al desarrollo de nuevas tecnologías basadas en el uso de ultrasonidos, este tipo de tratamiento puede ser una alternativa a la cirugía. También es útil cuando el nódulo está creciendo, cuando el paciente tiene molestias o cuando la terapia con yodo radioactivo no es apropiada. A esta técnica se la conoce también como HIFU (High-Intensity Focused Ultrasound) y se aplica en países como Reino Unido, Francia, Italia, Suiza y Alemania entre otros.

¿Cómo funciona? Es un tratamiento que utiliza ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU). El efecto que se consigue es similar al de los rayos de sol a través de una lupa, al concentrar los rayos/ultrasonido en un punto, logramos elevar la temperatura local y quemar el objetivo sobre el que queremos actuar.

El tratamiento consiste en la termoablación, es decir, aplicamos una cantidad suficiente de calor a los nódulos para destruirlos y así disminuir su tamaño. El tejido destruido se retrae, se reduce y el cuerpo lo absorbe poco a poco con el paso del tiempo. El tejido sano que rodea al nódulo tiroideo tratado se conserva de manera óptima, así como su función normal. Esto es importante porque los pacientes a los que se les ha extirpado quirúrgicamente la glándula tiroides, necesitan tomar hormonas a lo largo de toda su vida.

 

Tratamiento invasivos o mínimamente invasivos

En ocasiones, el tamaño del nódulo tiroideo o su localización, no permiten el tratamiento con ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU). En dichos casos, recurriremos a otras técnicas que son invasivas o mínimamente invasivas. En la actualidad existen diversas alternativas terapéuticas entre las que destacan las siguientes: 

  • Yodo radioactivo
  • Termoablación por Láser y Radiofrecuencia
  • Cirugía a través de la axila (transaxilar) o de la boca (transoral)
  • Cirugía a través del cuello

 

Cada paciente requiere de un examen previo que determinará el tipo de tratamiento más favorable. Explore junto a su doctor todas las opciones posibles para determinar la que mejor se ajuste a su caso.

 

Última modificación: 
26/04/2019

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